Cierra los ojos Monseñor porque desde tu partida las cosas no han cambiado mucho, y tus palabras solo se han quedado como un lindo recuerdo de la historia de El salvador. No nos hemos tatuado tu memoria y palabras cuando nos dijiste:

Hermanos, ¡cómo quisiera yo grabar en el corazón de cada uno esta gran idea: el cristianismo no es un conjunto de verdades que hay que creer, de leyes que hay que cumplir, de prohibiciones! Así resulta muy repugnante. El cristianismo es una persona que me amo tanto que me reclama mi amor. El cristianismo es Cristo. 6 Nov 1977

Cierra los ojos Monseñor

Porque ningún salvadoreño ha tenido la valentía de levantarla voz (sin intención de ambición o dinero) por el pueblo Salvadoreño; una patria que ya no la titulan como “El país de la Sonrisa” sino “El más peligroso del mundo”

Cierra los ojos Monseñor

Porque la patria que tanto amaste cada día florece más en sangre, en verdad te digo Monseñor CIERRA TUS OJOS y ora por este pueblo sin identidad, autoestima y valentía que no se da a respetar ante todo el robo delos gobiernos que pasan por esta nación tan llena de fe y trabajo pero ignorante que perece por falta de conocimiento.

Ayúdanos Monseñor a cerrar nuestros ojos como tú siempre lo hiciste al comunicarte con el Padre celestial.

Ayúdanos a tener la paciencia que tuviste para no caer en la cólera y violencia, en mi trabajo, en  casa, ni en la calle.

Solo cierra los ojos Monseñor y ora, para que todos los salvadoreños abramos los ojos y veamos en carne viva el error en el que estamos y juntos poder cambiar el rumbo de esta nación que tu tanto amaste y distes tu vida por ello y nos dijiste: Sabemos que todo esfuerzo por mejorar una sociedad, sobre todo cuando esta tan metida esa injusticia, es un esfuerzo queDios bendice, que Dios quiere, que Dios nos EXIGE.

Cierra los ojos Monseñor y ayúdanos a tener tu voluntad y valentía para no permitir que nuestros Jóvenes se pierdan en las Maras. Y respetar la última homilía que diste: y ante una orden de matar que dé un hombre debe prevalecerla ley de Dios que dice “No matar”. Ningun  (Joven) está obligado a obedecer una orden contra la ley de Dios. Una ley inmoral, nadie tiene que cumplirla.

Ya es tiempo de que recuperen su conciencia y que obedezcan antes a su conciencia que a la orden del pecado.

La iglesia, defensora de los derechos de Dios, de la dignidad humana, de la persona, no puede quedarse callada ante tanta abominación

Queremos que el gobierno tome en serio que de nada sirven las reformas si van teñir con tanta sangre. En nombre de Dios, pues, y en nombre de este sufrido pueblo cuyos lamentos suben hasta el cielo cada día más tumultuosos, les suplico, les ruego, les ordeno en nombre de Dios; Cese (la violencia).

Enséñanos a no esperar milagros, sino a hacerlos realidad que es la Paz tan anhelada por tu querido País que lleva el nombre de El Salvador

Gracias Monseñor por siempre cerrar los ojos y orar por mis miserias y las de mis hermanos salvadoreños.

Gracias Monseñor Gracias.

Amen.

Deja un comentario

Tendencias