Padre Rutilio Grande

Presente.

Con un cordial saludo le escribo esta carta padre Tilo, esperando que la pueda leer como una más de las peticiones de muchos salvadoreños que le piden a diario.

Permítame dirigirme a usted ya que no le he conocido muy bien en el tiempo que llevo de ser Católico Salvadoreño, pero ya que he sabido de usted me di la tarea de escribirle esta carta con el afán detener un amigo tan impresionante como usted.

Quería expresarle unas palabras y decirle que le admiro mucho por ser la semilla del Martirio y Santidad en este pequeño pueblo de El Salvador. Usted estará con el corazón partido por las balas del odio y rechazo a la fe y su evangelio, me imagino el corazón de usted padreTilo que indignado por ver morir a un pueblo, tuvo las agallas de enfrentarse al mismo mal. Que misión tan grande la que le dio Dios Padre Tilo, el de unificar la fe cristiana en un pueblo tan atormentado por el odio y la violencia, que gracias a su testimonio inspiro a su amigo a revivir y resucitar su legado tan grande como el del Evangelio.

Mis Respetos para Usted Padre Tilo, porque es la inspiración de un Arzobispo y de miles de salvadoreños que lucharon y siguen luchando porque este país prospere. Que difícil ha de ser para usted ysu amigo ver un panorama nada diferente a su tiempo, en verdad le digo PadreTilo que en este tiempo El Salvador y la Iglesia necesitan sacerdotes como usted y Romero que se vistieron con el martirio que habla el Evangelio y nunca les intereso la comodidad como hoy en día esta su amada iglesia; su pecado fue querer y que todos tuviéramos un “Padre Nuestro” en la boca en vez de odio y violencia de todos los días. Le extrañamos mucho a usted y a Romero.

Francamente le digo Padre Tilo que usted inspira para entregarse al sacerdocio de Cristo y que como usted unido en comunión con el evangelio y el pueblo, dio hasta lo último por Jesús y su amada iglesia, quiero expresarle que el día de mañana asistiré a un convivio vocacional, un día después de su Martirio, le pido rece por mí y mis miserias para poder algún día imitarle, sé que no le llegare ni a los talones pero con su ayuda sé que lograre ser un testigo de Cristo como usted lo fue.

Le agradezco padre Tilo por la herencia que le dejo a El Salvador, no todos la ven pero el que la encuentre lo sabrá apreciar.

Permítame despedirme con esta carta ya no llamándole padre Tilo, sino Amigo Tilo con todo mi cariño

Nelson.

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